La semana pasada la ciudad de Barcelona acogió a más de 80 artistas de la joyería provenientes de todo el mundo.  El motivo, la segunda Semana de la Joyería Contemporánea de Barcelona. El Convent dels Ángels, sirvió de escaparate para mostrar lo más innovador de la joyería contemporánea y nuevas tendencias.

La muestra, a la que se le dio el nombre de "JOYA", sirvió también para la interacción entre el público, los artistas y los compradores. La innovación y la calidad fueron la principal atracción de la muestra, encabezada por los franceses Benjamin Lignel y Yannick Mur, los alemanes Michael Berger y Claudia Lassner, la inglesa Liana Pattihis y el austríaco Petr Dvorak.

Desde la perspectiva de Lucia Massei, directora de la escuela de joyería contemporánea de Florencia Alchimia, una manera de innovar en joyería es acercarse a los elementos familiares,  lo más cercanos. Una de las joyas más interesantes es la creada por Ara Kuo, hecho de cepillo, en negro y blanco. Precisamente sobre esta joya, Massei afirma "su familia tiene un fábrica de cepillos y solía jugar con ellos de pequeña".

Para Piotr Rybaczek "la joyería contemporánea está muy vinculada a las sensaciones y los sentimientos". Este artista plástico y  director de la galería La Basílica ha creado su propia colección basándose en el plástico, como lo ha hecho desde sus inicios.

La poesía también tiene un lugar dentro de la joyería, específicamente en los diseños de la sueca Sara Engberg. Ella suele usar frases sencillas, alegres y a la vez serias, de libre interpretación. Uno de los collares de la artista tiene un medallón con una frase que dice "I tried so hard".

Captó la atención de los asistentes, piezas de gran valor creativo  y estético, como por ejemplo las joyas cinéticas que imitan el movimiento cuando una persona las usa.